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La radiofrecuencia aplicada en Patologías malignas de vía biliar

Ayuda a mejorar la calidad de vida de los paciente

La Doctora Lidia Martí Romero, Jefa de sección de Aparato Digestivo en el Hospital Francisco de Borja de Gandía, nos da las claves de la aplicación de la ablación radiofrecuencia para cuidados paliativos en patologías que afectan la vía biliar.

La radiofrecuencia, una técnica mínimamente invasiva, alternativa a la cirugía y con innumerables usos y aplicaciones en diferentes especialidades que se basa en la termo ablación de los tejidos, provocando las necrosis de los mismos mediante termo ablación con ayuda de una aguja o catéter con punta activa.
En el hospital Francisco de Borja de Gandía, llevan ya más de 10 casos de éxito aplicando la técnica a diferentes patologías que afectan a la vía biliar.

¿En qué consiste la aplicación de radiofrecuencia en vía biliar?

La técnica no difiere mucho de una CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) normal, se introduce el catéter de radiofrecuencia a través de la guía, sabiendo la zona diana en la que hay que tratar. Una vez ubicados, se posicionan los marcadores radiopacos sobre la zona estenótica a tratar y durante dos minutos se hace la radiación con radiofrecuencia en la que se emite calor al tejido de manera controlada. Tras la radiofrecuencia, se elige la prótesis en función del diagnóstico o pronostico.

¿Para qué patologías está indicado? ¿Cuáles son los criterios de selección de pacientes?

Nosotros en el hospital Francisco de Borja, seleccionamos a pacientes con patologías malignas de colangiocarcinoma, adenocarcinoma de vesícula que invaden vía biliar y para neoplasias de páncreas que también infiltran la vía biliar, en casos en los que se ha descartado la cirugía.

Intentamos no intervenir pacientes quirúrgicos porque la radiofrecuencia puede conferir una fibrosis que les pueda dificultar la resección.

Aunque actualmente tratamos patologías malignas en un futuro muy cercano le encuentro utilidades para benignos como por ejemplo una estenosis refractaria con imposibilidad de prótesis, siempre que no estén cercanas a la papila para no dañar la mucosa duodenal.

¿Duración del tratamiento?

La aplicación de la radiofrecuencia en sí misma son dos minutos cada pulso, los pulsos que se dan, se deciden según la longitud de la estenosis. Lo que conlleva el tiempo es la CPRE en sí que le da otros dos minutos de duración aproximadamente, más el tiempo de abordaje habitual.

¿Cuántas veces se puede aplicar la radiofrecuencia?

En principio tantas como se necesiten, en el mismo tratamiento o en varios. El número de pulsos, se limitan para evitar la caída de la escara después de la radiofrecuencia y de eso modo evitar que haga hemorragia.

 

¿Cuáles son para usted los principales beneficios de aplicar las técnicas de radiofrecuencia en este tipo de patologías?

Los pacientes tratados con radiofrecuencia, aguantan más tiempo con su prótesis descubierta sin crecimiento en el interior de la prótesis y eso evita ingresos por colangitis o por obstrucción de modo que se evita tener que volver a reposicionar otra prótesis. El caso más largo es de casi dos años con una prótesis metálica descubierta en vía biliar con bilirrubina menor de uno.

¿Respecto a la complicaciones, son habituales? ¿Qué seguimiento médico necesitan los pacientes?

De todos los casos tratados, ninguno de ellos presentó dolor, ni necesitó analgésicos o bolos añadidos.

Tras la aplicación de la técnica, se debe hacer seguimiento en oncología o digestivo, monitorizando bilirrubina y transaminasas para comprobar que no se obstruye la prótesis.

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